Jiménez busca conquistar el turismo con historia, naturaleza… y el sabor del machacado

Jiménez, Tamaulipas.– En un estado donde el turismo suele concentrarse en playas y destinos tradicionales, Jiménez quiere abrirse paso apostando por algo distinto: naturaleza, historia viva y una gastronomía capaz de convertirse en atractivo nacional.

El municipio prepara el Primer Festival del Machacado, programado para el próximo 30 de mayo, evento que incluirá dos concursos nacionales abiertos al público: “El mejor platillo de machacado” y “El proceso tradicional de la carne seca y machacado”.

La estrategia busca posicionar a Jiménez dentro de la ruta gastronómica y cultural de Tamaulipas, impulsando además la economía local a través del turismo regional.

Un pueblo con historia y arquitectura colonial

Más allá de la cocina tradicional, Jiménez conserva espacios históricos que forman parte de la identidad tamaulipeca.

Entre sus principales atractivos destacan la Plaza Principal, el reloj monumental y la emblemática Casa del Conde de Sierra Gorda, antigua residencia de José de Escandón y Helguera, fundador del Nuevo Santander, hoy convertida en museo histórico.

Otro de los puntos más visitados es la Parroquia de Los Cinco Señores, considerada una de las construcciones religiosas más representativas de la región.

Turismo de naturaleza y nuevos proyectos

El secretario de Turismo estatal, Benjamín Hernández Rodríguez, destacó que el gobierno estatal busca convertir al turismo en una herramienta de desarrollo económico y bienestar social.

Como parte de esa estrategia, recordó la apertura del Parador Turístico Cinegético “El Venado”, proyecto enfocado al turismo de naturaleza y actividades cinegéticas.

Además, adelantó que próximamente serán anunciados nuevos paradores turísticos para fortalecer la oferta regional.

El machacado, protagonista de la identidad norteña

El machacado, uno de los alimentos más representativos del norte del país, será el eje central del festival gastronómico.

La convocatoria nacional permitirá que cocineros, familias y productores tradicionales compitan no solo por el mejor platillo, sino también por preservar el proceso artesanal de elaboración de carne seca, una práctica con décadas de historia en la región.

Con esta apuesta, Jiménez intenta posicionarse como un destino donde el turismo no solo se observa: también se prueba, se recorre y se cuenta.