FASE 3 MANTIENEN TARIFAS

 

Investigación Especial

Lic. Alberto González Káram

 

• Mantendrán tarifas domésticas de bajos consumos para beneficiar a la totalidad de la población mexicana confinada en sus hogares y aplicando medidas de sana distancia

 

• Evitan reclasificación de tarifa domésticas y consecuente incremento en facturación, siendo urgente apoyar a la economía de la mayoría de las familias mexicanas

En la Emergencia Sanitaria por la Pandemia del Coronavirus (COVIS-19) que inició el pasado 30 de marzo y hasta 7 día posteriores a su conclusión se mantendrán las tarifas domésticas de bajos consumos para beneficiar a la totalidad de la población mexicana que se encuentra confinada en sus hogares y aplicando las medidas de la sana distancia.

La Ley de la Industria Eléctrica establece que la Comisión Reguladora de Energía aplicará las metodologías para determinar el cálculo y ajuste de las tarifas reguladas, las tarifas máximas de los suministradores de último recurso y las tarifas finales del suministro básico.

El Ejecutivo Federal fue quien determinó un mecanismo de fijación de tarifas distinto al de las tarifas finales determinadas por la Comisión Reguladora de Energía, a fin de beneficiar a la mayoría de la población usuaria del suministro básico de energía eléctrica en los hogares mexicanos.

En la autorización a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se establece el mecanismo de fijación de las tarifas finales de energía eléctrica del suministro básico distinto al determinado por la Comisión Reguladora de Energía.

La autorización de las tarifas finales de energía eléctrica del suministro básico a usuarios domésticos se orienta a favorecer la economía de las familias mexicanas al permitirles el acceso a la energía eléctrica a precios accesibles mediante la publicación de tarifas finales del suministro básico de energía eléctrica para uso doméstico.

El Consejo de Salubridad General reconoció a la pandemia del virus SARS-CoV2 (COVID-19) en México, como una enfermedad grave de atención prioritaria, así como se establecieron las actividades de preparación y respuesta.

En la Fase 3 de la Pandemia del Coronavirus (COVID-19) se requiere la participación de científicos, investigadores, expertos, especialistas y estudiosos para llevar a cabo la planeación y programación de la reapertura gradual, correcta, adecuada y oportuna de todas las actividades económicas y sociales.

Los gobiernos de los estados y municipios aplican una serie de medidas de emergencia sanitaria en función del lugar que ocupan a nivel nacional y los resultados del índice de contagiados por cada 100 mil habitantes en la pandemia del coronavirus, conforme al siguiente orden e intensidad: 1. Ciudad de México 25.49, 2. Baja California Sur 21.5, 3. Quintana Roo18.28, 4. Baja California 16.78, 5. Sinaloa 13.08, 6. Tabasco 10.81, 7. Yucatán 7.61, 8. Coahuila 7.21, 9. Campeche 5.6, 10. Aguascalientes 5.37, 11. Tlaxcala 5.22, 12. Puebla 5.0, 13. Estado de México 4.51, 14. Morelos 3.77, 15. Sonora 3.51, 16. Querétaro 3.47, 17. Chihuahua 3.45, 18. Tamaulipas 3.21, 19. Nuevo León 3.07, 20. Guerrero 3.01, 21. Nayarit 2.56, 22. Hidalgo 2.43, 23. Jalisco 2.33, 24. Michoacán 2.22, 25. San Luís Potosí 2.06, 26. Guanajuato 1.86, 27. Zacatecas 1.62, 28. Oaxaca 1.5, 29. Veracruz 1.45, 30. Colima 1.27, 31. Chiapas 1.08 y 32. Durango 1.02.

El Acuerdo por el que se establecen las medidas preventivas que se deberán implementar para la mitigación y control de los riesgos para la salud que implica la pandemia del SARS-CoV2 (COVID-19), incluye una serie de medidas preventivas que se están llevando a cabo para la mitigación y control de los riesgos para la salud, salvaguardar la integridad y la vida de los mexicanos.

La emergencia sanitaria contempla la suspensión inmediata de todas las actividades no esenciales desde el pasado 30 de marzo hasta el próximo 30 de mayo del 2020, con la finalidad de mitigar la dispersión y transmisión del coronavirus en la comunidad, a fin de disminuir la carga de enfermedad, sus complicaciones y la muerte en la población residente en el territorio nacional.

En la fase máximo contagio comunitario o de acmé del coronavirus en la que sus síntomas se presentarán con mayor intensidad, misma que se agrava con la demostrada y comprobada desinformación, proliferación de noticias falsas, convocatorias a la desobediencia sanitaria, desviación de acciones gubernamentales, desacato a las medidas de no cumplir con el confinamiento en los hogares, dejar de respetar la sana distancia y continuar laborando en las grandes, micros, pequeñas y medianas empresas nacionales y extranjeras con actividades no esenciales, con lo cual se alcanzaría una cifra de 250 mil 656 contagiados por confirmar, 140 mil 367 ambulatorios leves, 25 mil 564 hospitalizados y 10 mil 528 hospitalizados críticos.

La población residente en el territorio mexicano, incluida la que arribe procedente del extranjero y que no participa en actividades laborales esenciales, a cumplir resguardo domiciliario del 30 de marzo al 30 de mayo de 2020, entendiéndose como resguardo domiciliario el corresponsable a la limitación voluntaria de movilidad, permaneciendo en el domicilio particular o sitio distinto al espacio público en el mayor tiempo posible.

El resguardo domiciliario para mitigar la dispersión y transmisión del coronavirus motiva que la población se mantenga dentro de su domicilio, lo que genera modificaciones en el patrón de consumo de los usuarios domésticos, mediante un incremento en el consumo de energía eléctrica.

En los programas sociales federales se beneficiaron a la población más pobre y vulnerable a la pandemia al pagar por adelantado 42 mil millones de pesos a los adultos mayores con pensión universal en beneficio de 8.0 millones de personas mayores de 68 años en las zonas urbanas y suburbanas, así como mayores de 65 años que habitan en pueblos y comunidades indígenas, a fin de que permanezcan en sus hogares con los recursos suficientes para su alimentación saludable.
Los integrantes de la salud pública federal con el apoyo y colaboración de las autoridades estatales y municipales deberán realizar una vigilancia y seguimiento eficaz de la pandemia en los hospitales que cuenten con el personal y equipo necesarios para detectar y manejar cualquier brote local en la fase evolutiva de descenso de la pandemia y posterior a la conclusión de la emergencia sanitaria, así como continuar con los programas de monitoreo en los casos de la población de alto riesgo como adultos mayores, mujeres embarazadas, hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo, enfermedad pulmonar crónica, cáncer, asma y VIH o SIDA.

Los gobiernos de los estados y municipios están extremando sus medidas sanitarias en las zonas metropolitanas, centros urbanos y suburbanos de alta densidad de población, en virtud de la concentración de contagiados que se registran en la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Mexicali, Cancún, Puebla, Toluca, Mérida, Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Torreón-Gómez Palacios-Lerdo, Durango, León, Acapulco, Veracruz, Hermosillo, Culiacán, Chihuahua, Ciudad Juárez, Reynosa-Río Bravo, Matamoros, Nuevo Laredo, Pachuca, Tuxtla Gutiérrez, Cuernavaca, Oaxaca, Villahermosa, Tampico-Madero-Altamira, Saltillo, Colima, Tlaxcala, La Paz, Morelia, Tlaxcala, Zacatecas, Campeche y Tepic.

La preparación de la reactivación económica y social de México se lleva a cabo previamente mediante el Programa Emergente para el Bienestar y el Empleo que cuenta con un cuantioso apoyo de recursos federales por 1 billón 442 mil 700 millones de pesos equivalente a 5.77 por ciento de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el ejercicio fiscal del 2020.

El incremento del consumo de energía eléctrica de los usuarios en las tarifas de servicio doméstico 1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F, derivado de la aplicación de la medida de resguardo domiciliario puede traer como consecuencia para ciertos grupos de usuarios, que el consumo mensual promedio exceda el Límite de Alto Consumo definido en la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC), Servicio Doméstico de Alto Consumo, lo que provocaría la reclasificación a dicha tarifa con el consecuente incremento en su facturación, siendo urgente apoyar a la economía de la mayoría de las familias mexicanas.

En respuesta a lo anterior, durante el período comprendido del 30 de marzo de 2020 y hasta los 7 días naturales posteriores contados a partir del día natural siguiente a la concusión de la Emergencia Sanitaria de la Pandemia del Coronavirus (COVID-19), se cancela la aplicación de la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) y se continuarán aplicando las tarifas finales 1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F de energía eléctrica del suministro básico que beneficia a la totalidad de la población mexicana confinada en sus hogares y aplicando medidas de sana distancia.

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